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martes, 1 de mayo de 2018

Propaganda

¿Qué es propaganda?, me preguntas
clavando en mis verdades tu mentira azul.
¿Qué es propaganda? ¿Y tú me lo preguntas?
Propaganda eres tú.

Pues sí. El mundo se empeña en seguir cambiando. Desde que se inventaron las guerrillas, los ejércitos tradicionales han tenido que afrontar tremendos quebraderos de cabeza, y desde la invención de Internet algunos empezamos a preguntarnos si todos esos tanques, acorazados, rayos láser y aviones supersofisticados están de verdad preparados para la vida moderna. ¿La batalla de Stalingrado? Olvídese. Hoy en día, uno puede ya dar un golpe de estado como quien compra un libro en Amazon. A saber: sin levantarse del asiento.

No, no es una boutade. Hablo en serio. La nueva arma que está haciendo posibles tales hazañas se llama 'redes sociales', y la munición, 'propaganda'. Lo que está sucediendo hoy en España no es realmente una guerra entre dos bandos, a menos que uno piense que los espantapájaros son capitanes generales y se comunican por twitter. No. Ni siquiera hay una batalla de propaganda. Simplemente, lo que hay es... cómo decirlo. Sí, creo que lo que hay es un alzamiento.

Sólo que, en este capítulo de la historia que nos está tocando vivir, el alzamiento no es 'nacional', sino más bien antinacional. Paradojas de la vida. Pero un alzamiento... ¿contra quién? ¿Quién se opone en esta ocasión a ese siniestro alzamiento?, se preguntará usted. Pues, para ser sinceros, nadie o casi nadie. Los enemigos proliferan como setas, y el alzamiento empieza a ser un paseo triunfal.

Entiéndame usted bien. He dicho que nadie se opone, no que no quieran oponerse. El problema es que los que padecemos el alzamiento, los futuros vencidos, no tenemos munición. Sí, quien más quien menos tiene en su casa también unos cuantos aparatos conectados a Internet, tiene una agenda con una lista de contactos y los usa, pero sólo para intercambiar fotos de los nenes o para felicitarse las pascuas. La mayoría no viven del cuento, tienen que trabajar para ganarse el sustento y ni se les pasa por la cabeza asaltar palacios de invierno. Hay que tener muy mala entraña --y mucho tiempo libre-- para llegar a ese grado de perversión.

O eso, o ser un amargado. O las dos cosas a la vez. Sea como fuere, habiéndose percatado de que nada se opone realmente a su avance, el alzamiento crece y crece como un tsunami, y está empezando ya a sumergirnos en una extraña realidad. Los molinos son gigantes. Bienvenidos a Matrix.

Efectivamente, la propaganda está suplantando a la realidad, y a marchas forzadas. Abre uno los ojos y se encuentra con una calle que ha cambiado de nombre, un anuncio de un banco en un idioma extraño o una bandeja de pollo que ahora se llama pollastre. Extranjero en tu propio país. Lee uno el periodico y se entera de una sentencia surreal, un homenaje a unos asesinos o un linchamiento online. El mundo al revés. Hasta el punto de que uno se pregunta si el fenómeno de la propaganda es una de esas lacras inmutables del genoma humano o si, en realidad, depende de según y cómo.

Para aclararme al respecto, se me ha ocurrido --ya que, por desgracia, no pertenezco a ninguna red social con la que hacer contrapropaganda-- buscar por Internet una lista de las técnicas más empleadas por mis futuros --inminentes, más bien-- sacamantecas. Si la angustia existencial me lo permite, después de reproducir aquí esa lista trataré de sacar alguna conclusión comparando lo que estoy viendo a mi alrededor con lo que ya sucedió. Que Zeus nos pille confesados. Ahí va.

Técnicas de propaganda (extracto)
Ad nauseam
Repetir machaconamente unas cuantas frasecitas hasta que se conviertan en verdades.
("España nos roba")

Recurso al miedo
Suscitar ansiedad y pánico entre la población.
("¡Nuestra lengua y nuestras esencias patrias, en peligro de extinción!")

Dónde va Vicente
Donde va la gente. O porque a uno le gusta formar parte del rebaño, o por miedo al qué dirán. De todo hay en esta vida.
("Todo el mundo sabe que nuestra región es una nación")

La atracción por lo exquisito
Hay seres infinitamente cultos y elegantes, y otros toscos y rudos que hasta bailan agarrado.
(Según que la mona se vista o no de seda)

Maniqueísmo
El mundo se divide en buenos y malos. Nosotros somos los buenos.
(Y engatusamos a periodistas extranjeros para que lo difundan)

Información selectiva
Por supuesto, ocultando también lo que no interesa.
(Los manifestantes recibieron cuatro manotazos y hubo 250 policías hospitalizados)

El hombre de la calle
Ojo, y la mujer. El hombre de la calle siempre --siempre, siempre-- tiene razón. Más que los jueces, por supuesto. Por eso nuestro telediario los entrevista sólo a ellos.
(¿Qué más prueba de poseer la verdad que salir a la calle montado en un tractor?)

Culto a la personalidad
Uso de los medios y de la escuela para crear una imagen pública idealizada o heroica.
(Un nazi visionario llamado Sabino, un imbécil patriota llamado Blas, un españolista antiespañol llamado Casanova)

Demonizar al enemigo
Pretender que los componentes de cierto grupo social son inferiores, inmorales o inútiles.
(¡Que viene la 'derechona'!)

No pienses: actúa
Simplificar el proceso de decisión explicando pasito a pasito lo que los feligreses tienen que hacer.
(Por ejemplo, un referéndum democrático sobre la importancia de la butifarra)

Euforia
Capitalizar un evento que genere entusiasmo en favor de la causa.
(¡Todos al football!)

Ingeniería social
Transformación planificada de la sociedad en beneficio exclusivo de los propagandistas.
(O heteropatriarcado hasta en la sopa)

Generalidades deslumbrantes
Uso de palabras cargadas de emoción --libertad, patria-- como único argumento.
(El 'derecho de autodeterminación')

Reductio ad Hitlerum
Persuadir a las masas de que unas ideas son nefastas porque las sustentan seres despreciables.
(¿Habría cambio climático si no hubiera 'negacionistas'?)

Etiquetado
Adjetivando adecuadamente a la facción enemiga todo se ve mucho más claro.
(¡Ah, esa derecha casposa, capitalista y neoliberal...!)

Margen de tolerancia
Si un mensaje es tan contrario al sentido común que no cuela, muéstrate más radical todavía para después ir suavizando tu postura. O al revés, vístete con piel de cordero y poco a poco ve mostrando el lobo que llevas dentro.
(¡Ay, aquellos tiempos en que el PP estaba a la derecha de Izquierda Unida...!)

Tormenta de afecto
Aislar a la víctima de su entorno social y prodigarle atenciones sin límite hasta que se incorpore a la secta.
(...o hasta que se atreva a disentir)

En brazos de terceros
Es más fácil comulgar con ruedas de molino cuando el sacerdote es 'independiente'.
(Sobre todo si le pagamos el viaje y el hotel de cinco estrellas)

Palabras hermosas
Paz, esperanza, futuro, felicidad, libertad.
(Para justificar agresiones, insultos, lágrimas, opresión)

¡Y tú más!
Argumento favorito de los políticos de cualquier signo para evitar dejar el cargo y tener que ponerse a buscar trabajo.
(Cualquier frase de cualquier político sirve como ejemplo)

* * *

Ahora, la comparación de los fanáticos que todos conocemos con el partido nazi en los años 30. ¿Alguien ve similitudes? Que cada quién saque sus conclusiones. Extraído de la biografía de Goebbels:

Propósito: Incrementar el apoyo popular partiendo de un porcentaje de votantes muy bajo.

Medios para controlar la sociedad: Interferir en los negocios de los enemigos de la patria. Marginar a un sector de la sociedad: Impedir que los profesionales 'enemigos' ejerzan su profesión. Controlar la inmensa mayoría de las organizaciones civiles.

Mensajes: Acusar de atrocidades al enemigo. Explotar el victimismo. Derrotar al enemigo como único medio para salvar la patria.

Cultura: Controlar totalmente la cultura en todas sus vertientes. Promover teatro, cine, literatura, etc. de contenido patriótico y propagandístico.

Prensa: Controlar la prensa, favoreciendo a los órganos fieles al régimen. Promover una imagen internacional idealizada.

Medios: Controlar los medios, tratando de llegar al mayor número de destinatarios posible. Prohibir los medios pertenecientes a enemigos de la patria. Crear un órgano 'regulador' (con capacidad efectiva de censura)

Entretenimiento: Difundir producciones visuales que denosten y calumnien al enemigo y exalten la historia (falsa) de la patria.


En resumen, como dijo Albert Speer: "Hicieron un uso exhaustivo de todos los medios tecnológicos para dominar el país. Gracias a ello, 80 millones de personas fueron desprovistas de criterio propio".

Que se lo digan, si no, a mis amigos zombies.


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viernes, 26 de agosto de 2016

Freaks subpirenaicos: 1865SA

El Freak 1865SA nació en pleno siglo XIX en una lluviosa localidad subpirenaica. Su padre era propietario de unos astilleros y ferviente partidario de la causa carlista, hasta el punto de que destinó parte de su fortuna a comprar armas en Inglaterra para el ejército rebelde. Tras el alzamiento carlista de 1872, la familia puso pies en polvorosa y se refugió en Francia, donde el Freak protagonista de esta semblanza pasó sin pena ni gloria algunos de sus tiernos años infantiles.

Tras la segunda sublevación de los pertinaces carlistas, el Freak 1865SA acudió por fin a estudiar a una escuela jesuita de las tierras lluviosas. En algún momento que las crónicas no especifican contrajo la tisis, de la que lamentablemente se repuso tras una larga convalecencia. Entonces, a los 17 años, una conversación con un hermano suyo lo indujo a abandonar la causa carlista para abrazar una doctrina no menos pintoresca: el nacionalismo racista. Fue, más que una revelación, un trance místico, que aconteció precisamente durante una Semana Santa.

Un año después, embargado de entusiasmo, se matriculó al mismo tiempo en tres Facultades distintas de otra Universidad subpirenaica pero, siendo persona de limitadas luces, abandonó los estudios poco tiempo después. Quien mucho abarca, poco aprieta.

De regreso a su lluviosa tierra, habitada desde el día de la revelación por seres superiores (como él), escribió y publicó varios libros sobre etimología y gramática de la lengua de aquellos seres superiores. Lengua que, por lo demás, él desconocía. En tanto que así se afanaba, opositó a una cátedra en un instituto local. Afortunadamente, sin éxito.

Casó después con una mujer del medio rural, cuyo apellido él tuvo que amañar para adaptarlo a su condición de esposa de raza superior, y la feliz pareja, debidamente bendecida por la Santa Madre Iglesia, celebró su viaje de bodas en la muy milagrosa y cosmopolita localidad de Lourdes.

Gracias a la fortuna de su padre, el Freak 1865SA no necesitaba trabajar, pero a condición de rentabilizar adecuadamente el capital obtenido de los astilleros. Las razas superiores son extremadamente tolerantes, y no se oponen a invertir en tierras habitadas por razas primitivas, por lo que el Freak 1865SA y su hermano se decidieron a comprar acciones de una empresa minera subpirenaica con explotaciones en territorio bárbaro.

Entre tanto, al otro lado del Atlántico, una isla caribeña que todavía formaba parte del país subpirenaico estaba en plena efervescencia. La efervescencia acabó en guerra, y la isla terminó independizándose de la opresora madre patria. En esta, tan aciago suceso desmoralizó a todos sus habitantes, salvo a algunos exóticos Freaks de las tierras lluviosas que, al ser de raza superior, vieron en la secesión atlántica un modelo a seguir y un motivo de bendita ilusión.

Quizá por esa razón, y con el loable propósito de llamar la atención del indiferente planeta Tierra, el hermano del Freak 1865SA se presentó un día ante el vicecónsul de Estados Unidos de América y le entregó un telegrama felicitando a su Presidente por haber consumado la secesión de aquella isla. Como Estados Unidos acababa de infligir una humillante derrota al país subpirenaico, el Freak 1865SA dio con sus huesos en la cárcel, donde permaneció cinco oprobiosos meses hasta que, absuelto por un jurado popular, fue puesto en libertad.

En sus últimos escritos, el Freak 1865SA dio señas de haber perdido la razón, ya que renunciaba a la independencia de la raza superior en favor de una postura regionalista y, por lo tanto, humillante. Juzgue el lector por sí mismo. Un hombre que en sus momentos más lúcidos alentaba a expulsar de los pueblos a pedradas a los maestros de raza inferior, que contraponía el asqueroso y cínico abrazo del pasodoble frente a las púdicas y aéreas danzas del pueblo elegido, o que comparaba a los salvajes librepensadores ocupantes con las tribus zulúes, desistía ahora de sus grandiosos ideales para aspirar a ser simplemente uno más en la grosera cacofonía subpirenaica.

Sin duda había contraído la enfermedad de Alzheimer.

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domingo, 29 de junio de 2014

Los imbéciles felices

En realidad, el título de la canción es La ballade des gens qui sont nés quelque part. Cualquier día es bueno para acordarnos de los que han nacido en algún sitio. La canción de Brassens decía:

Es cierto, son agradables todos esos pueblitos,
esos burgos, aldeas, lugares y ciudades,
con sus altos castillos, sus iglesias, sus playas.
Tienen sólo un defecto, y es que están habitados,
y es que están habitados por personas que miran
al resto con desprecio desde allá en sus murallas,
la raza de los calvinos, de los que llevan escarapela,
los imbéciles felices que han nacido en algún sitio.

Malditos sean esos hijos de su madre patria
empalados de una vez por todas en su campanario,
que os muestran sus torres, sus museos, su alcaldía,
que os hacen ver terruño hasta bizquear.
Ya sean de Paris, de Roma o de Sète,
o de la quinta porra, o de Zanzíbar,
o incluso de Villaculos, se enorgullecen, canastos,
los imbéciles felices que han nacido en algún sitio.

La arena en que, hogareños, sus avestruces
entierran la cabeza, más fina no la hay,
y el aire que utilizan para inflar sus andorgas,
sus pompas de jabón, es un soplo divino.
Ved cómo, poco a poco, se les va subiendo el pavo
hasta pensar que la bosta que sueltan sus caballos,
aunque sean de madera, es la envidia del mundo,
los imbéciles felices que han nacido en algún sitio.

No es un lugar común el de su nacimiento,
sufren de corazón por esos infelices,
esos patosos nimios que no tuvieron la presencia,
la presencia de ánimo de nacer entre los suyos.
Cuando tocan a rebato en su precaria felicidad
contra los extranjeros más o menos bárbaros,
salen de su agujero para morir en la guerra,
los imbéciles felices que han nacido en algún sitio. 

Dios, cuánto mejoraría la tierra de los hombres
si no hubiese ni rastro de esa raza incongruente,
de esa raza importuna que medra por doquier:
la raza del terruño, de los apegados a su tierra.
Qué bella sería la vida en toda circunstancia
si no hubieseis sacado de la nada a esos lelos,
prueba tal vez cabal de vuestra inexistencia:
los imbéciles felices que han nacido en algún sitio.

(Traducción: Ricky Mango)

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